Mito y realidad de hoy

MITO: No me duele nada, entonces no tengo por qué ir al dentista.

REALIDAD:
El evitar las visitas periódicas al dentista definitivamente no es una buena decisión.
Muchas personas posponen las cita con el dentista hasta que el dolor no los deja en paz. Cuando un paciente llega en estas condiciones, lo que pudo haber sido una simple cavidad obturada con una resina, probablemente ya requiera de una endodoncia, un poste y una corona. Obviamente el tratamiento es mucho más largo, y más caro.

La prevención y las visitas rutinarias al dentista evitan procedimientos costosos y tediosos.

¡Haz una cita hoy mismo con nosotros!

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *